Comenzar de cero y poner en marcha un proyecto no es tarea fácil, ¿pero ¿ qué ocurre cuando queremos presentarla ‘en sociedad’?
Imaginemos una escena. Una persona entusiasmada trata de contar
a otra una idea de proyecto empresarial. Es brillante y cambiará la vida de
muchas personas. Sin embargo, su amigo no le comprende.
¿La razón? La falta de simplicidad a la hora de expresar una
idea. No se trata de emplear un lenguaje pobre pero sí claro. Si no somos capaces de transmitir en
dos frases un proyecto, que se comprenda a la primera, estaremos perdiendo la
oportunidad de llegar a esa persona que podría ser nuestro mentor.
Comunicar bien un proyecto es el primer paso hacia el éxito y sobre todo, hacia la
pérdida del anonimato de nuestra idea. Sin poner en duda
que un futuro negocio sea rentable, si no se sabe dar a conocer no existirá.
A veces, tenemos tan interiorizado lo que sabemos que
damos por hecho
que nuestro interlocutor nos va a comprender.
Se puede tener el mejor proyecto, pero si no se sabe transmitir
ni comunicarlo, nadie lo comprará. Será
una idea más que queda en el cajón.
TEORIA


